Colibrí
Dormido se encontraba el colibrí, que un día entró por la ventana. Se acurrucaba todas las noches en su casita de madera, sentía frío pero se quedaba quieto esperando que un día esas finas paredes le brindaran un poco de calor.
Pasaron los días, meses y algunos años hasta que el colibrí notó algo que antes había pasado por alto, las ventanas no estaban cerradas, podía haber salido de esa fría casa en cualquier segundo pero la esperanza de que llegara el calor lo cegó.
Con nostalgia y dolor por dejar la pequeña casa de madera, a la que le había entregado tiempo y cariño, emprendió el vuelo para no volver jamás.
#microcuento
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