Ansiedad
Inició su andar y el tiempo se paralizó, subió al tren como de costumbre, caminó por las mismas calles, se cruzó con la misma gente pero esta vez sin admirar los árboles, el cielo y todo a su alrededor, era solo una pluma deslizándose en el viento.
La sonrisa no se cruzó con las flores, las farolas y la plaza que siempre contemplaba, su mirada inerte solo miraba sin observar.
Su recorrido culminó pero ella no se enteró.
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