Dulce y amargo
Abrí los ojos y solo me quedé observando el blanco de mi techo, mi mente no dejaba de divagar por todo lo ocurrido, repasaba una y otra vez cada palabra, cada acción pero siempre llegaba a la misma conclusión.... es una mierda.
Las palabras salen pero no fluyen en un canal correcto, la guerra de entendimientos está en su momento cumbre da la impresión de que todo va muriendo poco a poco, cada disparo y cada puñalada asestada al contrincante va a peor.
¿Hasta cuándo? Es la incógnita a develar como en un trabajo de investigación, pero esta vez no hay textos que sirvan de guía o referencia para resolver el problema.
Queda esperar. Saborear cada dulce y cada amargo momento hasta que, al igual que una peli de cine que te atrapa con su trama tóxica e injustificada, llegue a su final a veces muy acertado y otras poco imaginado.
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