¡Oh luna!

Noche, oh querida noche, entre tus nubes grises, reflejo de este dolor, confió cada pedazo de su corazón.

Estrellas, radiantes estrellas, reciban el cadáver de ese corazón que no le pertenece y haganlo parte del apagado firmamento.

Luna, oh amada luna, tu que te ocultas tras esas nubes para evitar los gritos de esa pobre alma ¡Sal de tu escondite!

Oh luna, ilumina esta alma que se siente vacía y regalale un corazón nuevo, fuerte para el amor, porque aunque ya perdió uno, su espíritu se niega a vivir sin amor.

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